Proceso de Atención de Enfermería (PAE)

En 1958, Ida Jean Orlando puso en marcha el proceso de enfermería que aún hoy guía los cuidados de enfermería. Se define como un enfoque sistemático de los cuidados que utiliza los principios fundamentales del pensamiento crítico, los enfoques del tratamiento centrados en el cliente, las tareas orientadas a los objetivos, las recomendaciones de la práctica basada en la evidencia (PBE) y la intuición enfermera. Los postulados holísticos y científicos se integran para proporcionar la base de unos cuidados compasivos y de calidad.

¿Qué es el Proceso de Atención de Enfermería?

El Proceso de Atención de Enfermería (PAE) denominado también como Proceso de Enfermería (PE) o proceso enfermero funciona como una guía sistemática para la atención centrada en el paciente con 5 pasos secuenciales. Se trata de la valoración, el diagnóstico, la planificación, la ejecución y la evaluación.

Proceso de Atención de Enfermería

Valoración

La evaluación es el primer paso e implica habilidades de pensamiento crítico y recopilación de datos; subjetivos y objetivos. Los datos subjetivos son las declaraciones verbales del paciente o del cuidador. Los datos objetivos son datos medibles y tangibles, como las constantes vitales, la ingesta y la salida, y la altura y el peso.

Los datos pueden proceder del paciente directamente o de los cuidadores primarios, que pueden ser o no familiares con relación directa. Los amigos pueden desempeñar un papel en la recogida de datos. Las historias clínicas electrónicas pueden rellenar los datos y ayudar en la evaluación.

Las habilidades de pensamiento crítico son esenciales para la evaluación, de ahí la necesidad de cambios curriculares basados en conceptos.

Diagnóstico

La formulación de un diagnóstico de enfermería empleando el juicio clínico ayuda a la planificación y ejecución de los cuidados del paciente.

La Asociación Norteamericana de Diagnósticos de Enfermería (NANDA) proporciona a las enfermeras una lista actualizada de diagnósticos de enfermería. Un diagnóstico de enfermería, según la NANDA, se define como un juicio clínico sobre las respuestas a los problemas de salud reales o potenciales por parte del paciente, la familia o la comunidad.

Un diagnóstico de enfermería engloba la Jerarquía de Necesidades de Maslow y ayuda a priorizar y planificar los cuidados en función de los resultados centrados en el paciente. En 1943, Abraham Maslow desarrolló una jerarquía basada en las necesidades básicas fundamentales innatas de todos los individuos. Las necesidades/objetivos fisiológicos básicos deben satisfacerse antes de poder alcanzar necesidades/objetivos más elevados, como la autoestima y la autorrealización. Las necesidades fisiológicas y de seguridad proporcionan la base para la aplicación de los cuidados e intervenciones de enfermería. Por lo tanto, se encuentran en la base de la pirámide de Maslow, sentando las bases de la salud física y emocional.

La jerarquía de necesidades de Maslow

  • Necesidades fisiológicas básicas: Nutrición (agua y comida), eliminación (ir al baño), vías respiratorias (succión)-respiración (oxígeno)-circulación (pulso, monitor cardíaco, presión arterial) (ABC), sueño, sexo, refugio y ejercicio.
  • Seguridad y protección: Prevención de lesiones (barandillas laterales, luces de llamada, higiene de manos, aislamiento, precauciones contra el suicidio, precauciones contra las caídas, asientos de coche, cascos, cinturones de seguridad), fomento de un clima de confianza y seguridad (relación terapéutica), educación del paciente (factores de riesgo modificables para el ictus, enfermedades cardíacas).
  • Amor y pertenencia: Fomentar relaciones de apoyo, métodos para evitar el aislamiento social (bullying), emplear técnicas de escucha activa, comunicación terapéutica, intimidad sexual.
  • Autoestima: Aceptación en la comunidad, fuerza de trabajo, logros personales, sensación de control o empoderamiento, aceptación de la apariencia física o del hábito corporal.
  • Autorrealización: Entorno potenciador, crecimiento espiritual, capacidad de reconocer el punto de vista de los demás, alcanzar el máximo potencial.

Planificación

En la fase de planificación se formulan los objetivos y los resultados que repercuten directamente en la atención al paciente sobre la base de las directrices del PDE. Estos objetivos específicos del paciente y su consecución ayudan a garantizar un resultado positivo. Los planes de cuidados de enfermería son esenciales en esta fase de establecimiento de objetivos. Los planes de cuidados proporcionan un curso de dirección para los cuidados personalizados adaptados a las necesidades únicas de un individuo. El estado general y las condiciones comórbidas desempeñan un papel en la elaboración de un plan de cuidados. Los planes de atención mejoran la comunicación, la documentación, el reembolso y la continuidad de la atención en todo el proceso de atención sanitaria.

Los objetivos deben ser:

  1. Específicos
  2. Medible o significativo
  3. Alcanzable u orientado a la acción
  4. Realista u orientado a los resultados
  5. Oportuno u orientado al tiempo

Aplicación

La ejecución es la fase que implica la acción o el hacer y la realización real de las intervenciones de enfermería previstas en el plan de cuidados. Esta fase requiere intervenciones de enfermería como la aplicación de un monitor cardíaco u oxígeno, cuidados directos o indirectos, administración de medicamentos, protocolos de tratamiento estándar y normas de PDE.

Evaluación

Este último paso del proceso de enfermería es vital para lograr un resultado positivo para el paciente. Cada vez que un profesional de la salud interviene o aplica los cuidados, debe reevaluar o valorar para asegurarse de que se ha alcanzado el resultado deseado. La reevaluación puede ser necesaria con frecuencia en función del estado general del paciente. El plan de cuidados puede adaptarse en función de los nuevos datos de la evaluación.

Significado clínico

La utilización del proceso enfermero para guiar los cuidados es clínicamente significativa en el futuro en este mundo dinámico y complejo de la atención al paciente. Las poblaciones que envejecen llevan consigo una multitud de problemas de salud y riesgos inherentes de oportunidades perdidas para detectar una condición que altere la vida.

La asistencia sanitaria está cambiando y las funciones tradicionales de las enfermeras se están transformando para satisfacer las demandas de este nuevo entorno sanitario. Las enfermeras están en condiciones de promover el cambio y de influir en los modelos de atención al paciente en el futuro.

Otros temas

Las habilidades de pensamiento crítico desempeñarán un papel vital a medida que desarrollemos planes de atención para estas poblaciones de pacientes con múltiples comorbilidades y adoptemos este desafiante escenario sanitario. Por lo tanto, la tendencia a los cambios curriculares basados en conceptos nos ayudará a navegar por estas aguas inexploradas.

Plan de estudios basado en conceptos

A día de hoy, se explora más a fondo esta necesidad de un plan de estudios basado en conceptos, en contraposición al modelo educativo tradicional, y los retos a los que se enfrenta su aplicación. Un impacto directo en la calidad de los cuidados al paciente y en los resultados positivos. La práctica de la enfermería y los entornos educativos forman un vínculo con el conocimiento y la experiencia clínica, y ese vínculo facilita la transición a la fuerza de trabajo actual como un jugador de equipo indispensable y líder en esta nueva ola de atención sanitaria.

El aprendizaje debe ser el centro de atención y la integración en la práctica actual. El aprendizaje es un proceso dinámico, impulsado por una fuerza que debe coexistir dentro del mismo medio de aprendizaje entre el educador y el estudiante, el preceptor y el novato, el mentor y el aprendiz.

En el futuro, las enfermeras deben ser capaces de resolver problemas en una multitud de situaciones y condiciones para hacer frente a estas nuevas adversidades: ratios enfermera-paciente desafiantes, enfoques multifacéticos para priorizar los cuidados, menos recursos, navegación por la historia clínica electrónica, así como funcionalidad dentro de la dinámica de equipo y estilo de liderazgo.

Cuestiones de interés

Según un estudio realizado en 2011 en los hospitales de la zona de Mekelle, Estados Unidos, las enfermeras carecen de los conocimientos necesarios para aplicar el proceso de enfermería en la práctica y factores como la proporción entre enfermeras y pacientes se lo impiden. El 90% de los participantes en el estudio carecían de experiencia suficiente para aplicar el proceso de enfermería en la práctica habitual. El estudio también concluyó que la escasez de recursos disponibles, junto con el aumento de la carga de trabajo debido a las elevadas proporciones entre pacientes y enfermeras, contribuyeron a la falta de aplicación del proceso de enfermería en la prestación de los cuidados a los pacientes.