7 Planes de cuidados de enfermería para los trastornos de ansiedad y pánico

Planes de cuidados de enfermería - Ansiedad y Pánico

La ansiedad es una vaga sensación de temor o aprensión (malestar); es la activación del sistema nervioso autónomo en respuesta a un estímulo externo o interno que puede tener síntomas conductuales, emocionales, cognitivos y físicos. Por el contrario, el miedo es la sensación de aprensión ante una amenaza o peligro concreto para la persona.

Los trastornos de ansiedad comprenden un grupo de condiciones que comparten una característica clave de ansiedad excesiva con las consiguientes respuestas conductuales, emocionales, cognitivas y fisiológicas. Las personas que padecen trastornos de ansiedad pueden mostrar comportamientos inusuales, como pánico sin motivo, miedo injustificado a los objetos o una preocupación inexplicable o inquebrantable. Experimentan una angustia significativa a lo largo del tiempo y el trastorno perjudica significativamente sus rutinas diarias, su vida social y su funcionamiento profesional.

Los trastornos de ansiedad se diagnostican cuando la ansiedad ya no funciona como una señal de peligro o una motivación para el cambio necesario, sino que se vuelve crónica e impregna partes importantes de la vida de la persona, dando lugar a comportamientos desadaptativos y a una discapacidad emocional.

El trastorno de pánico se compone de episodios discretos de ataques de pánico que suelen durar de 15 a 30 minutos de ansiedad rápida, intensa y creciente, en los que la persona experimenta un gran temor emocional, así como malestar fisiológico. Se diagnostica cuando la persona tiene ataques de pánico recurrentes e inesperados, seguidos de al menos un mes de preocupación o inquietud persistente por futuros ataques o por su significado, o por un cambio de comportamiento significativo relacionado con ellos.

Planes de cuidados de enfermería

Las enfermeras se encuentran con clientes y familias ansiosos en diversas situaciones. La enfermera debe evaluar primero el nivel de ansiedad de la persona, ya que esto determina qué intervenciones pueden ser eficaces. El tratamiento de los trastornos de ansiedad suele incluir medicación y terapia. Una combinación de ambos produce mejores resultados que cualquiera de ellos por separado.

Al trabajar con una persona ansiosa, la enfermera debe ser consciente de su propio nivel de ansiedad. Es fácil que la enfermera se ponga ansiosa con facilidad; mantener la calma y el control es esencial si la enfermera va a trabajar eficazmente con el cliente.

A continuación se presentan siete (7) planes de cuidados de enfermería (PCN) y diagnósticos de enfermería (NDx) para pacientes con trastornos de ansiedad y pánico:

  1. Ansiedad
  2. Miedo
  3. Enfrentamiento ineficaz
  4. Impotencia
  5. Aislamiento social
  6. Déficit de autocuidado
  7. Conocimiento deficiente

Ansiedad

Diagnóstico de enfermería

  • Ansiedad

Puede estar relacionado con

  • falta de conocimiento sobre los síntomas, la evolución de la enfermedad y el régimen de tratamiento.
  • amenaza real o percibida para la integridad biológica.
  • conflicto inconsciente sobre los valores y objetivos esenciales de la vida.
  • Crisis situacional y madurativa.

Posiblemente, se evidencie en

  • Disminución de la capacidad de atención
  • Inquietud
  • Poco control de los impulsos
  • Hiperactividad, ritmo de vida
  • Sensación de malestar, aprensión o impotencia
  • Delirios
  • Proceso de pensamiento desorganizado
  • Incapacidad para discriminar estímulos o situaciones perjudiciales

Resultados deseados

  • Estar libre de lesiones
  • Discutir los sentimientos de temor, ansiedad, etc.
  • Responder a las técnicas de relajación con una disminución del nivel de ansiedad.
  • Reducir el propio nivel de ansiedad.
  • Libérate de los ataques de ansiedad.
Intervenciones de enfermería Razonamiento
Mantener una actitud tranquila y no amenazante mientras se trabaja con el cliente. La ansiedad es contagiosa y puede transmitirse del personal sanitario al cliente o viceversa. El cliente desarrolla una sensación de seguridad en presencia de un personal tranquilo.
Establecer y mantener una relación de confianza escuchando al cliente; mostrando calidez, respondiendo directamente a las preguntas, ofreciendo aceptación incondicional; estando disponible y respetando el uso del espacio personal del cliente. Las habilidades terapéuticas deben dirigirse a tranquilizar al cliente, ya que la enfermera, que es una desconocida, puede suponer una amenaza para el cliente altamente ansioso.
Permanecer con el cliente en todo momento cuando los niveles de ansiedad son altos (graves o de pánico); tranquilizar al cliente sobre su seguridad y protección. La seguridad del cliente es la máxima prioridad. No se debe dejar solo a un cliente muy ansioso, ya que su ansiedad aumentará.
Trasladar al cliente a una zona tranquila con un mínimo de estímulos, como una habitación pequeña o una zona de reclusión (luz tenue, poca gente, etc.). El comportamiento ansioso se intensifica con los estímulos externos. Un área más pequeña o aislada aumenta la sensación de seguridad en comparación con un área grande que puede hacer que el cliente se sienta perdido y en pánico.
Mantenga la calma en su acercamiento al cliente. El cliente se sentirá más seguro si usted está tranquilo e infiere que usted tiene el control de la situación.
Proporcionar seguridad y medidas de confort. Ayuda a aliviar la ansiedad.
Educar al paciente y/o a la OE en que los trastornos de ansiedad son tratables. La terapia farmacológica es un tratamiento eficaz para los trastornos de ansiedad; el régimen de tratamiento puede incluir antidepresivos y ansiolíticos.
Apoyar las defensas del cliente inicialmente. El cliente utiliza las defensas en un intento de lidiar con un conflicto inconsciente, y abandonar estas defensas prematuramente puede causar un aumento de la ansiedad.
Mantén la conciencia de tus propios sentimientos y nivel de malestar. La ansiedad se comunica de forma interpersonal. Estar con un cliente ansioso puede aumentar su propio nivel de ansiedad. Hablar de estos sentimientos puede servir de modelo para el cliente y mostrarle una forma diferente de afrontarlos.
Permanezca con el paciente durante los ataques de pánico. Utilice indicaciones cortas y sencillas. Durante un ataque de pánico, el paciente necesita que le aseguren que no se está muriendo y que los síntomas se resolverán espontáneamente. En la ansiedad, la capacidad del cliente para enfrentarse a las abstracciones o a la complejidad está deteriorada.
Evite pedir u obligar al cliente a tomar decisiones. Es posible que el cliente no tome decisiones acertadas y apropiadas o que sea incapaz de tomarlas.
Observar si aumenta la ansiedad. Adopte una actitud calmada, disminuya la estimulación ambiental y proporcione un aislamiento temporal según se indique. La detección e intervención tempranas facilitan la modificación del comportamiento del cliente mediante el cambio del entorno y la interacción del cliente con él, para minimizar la propagación de la ansiedad.
Los medicamentos PRN pueden estar indicados para niveles altos de ansiedad. Tenga cuidado con los efectos secundarios adversos. La medicación puede ser necesaria para disminuir la ansiedad hasta un nivel en el que el cliente pueda sentirse seguro.
Fomentar la participación del cliente en ejercicios de relajación como la respiración profunda, la relajación muscular progresiva, las imágenes guiadas, la meditación, etc. Los ejercicios de relajación son formas eficaces y no químicas de reducir la ansiedad.
Enseñar los signos y síntomas de la escalada de la ansiedad y las formas de interrumpir su progresión (por ejemplo, técnicas de relajación, ejercicios de respiración profunda, ejercicios físicos, paseos a paso ligero, footing, meditación). Así, el cliente puede empezar a utilizar técnicas de relajación; le da confianza para tener control sobre su ansiedad.
Administrar los ISRS según lo ordenado. Los ataques de pánico están causados por un trastorno neuropsiquiátrico que responde a los antidepresivos ISRS.
Ayude al cliente a ver que la ansiedad leve puede ser un catalizador positivo para el cambio y que no es necesario evitarla. El cliente puede sentir que toda la ansiedad es mala y no es útil.
Terapia cognitivo-conductual
Reencuadre positivo Convertir los mensajes negativos en positivos.
Decatastrofización Consiste en que el terapeuta utilice preguntas para valorar la situación de forma más realista. También se denomina técnica del “qué pasaría si” porque se afronta el peor escenario posible mediante una pregunta del tipo “qué pasaría si”.
Formación en asertividad Ayuda a la persona a tener más control sobre las situaciones de la vida. Estas técnicas ayudan a la persona a negociar situaciones interpersonales y a fomentar la seguridad en sí misma.
Cuando el nivel de ansiedad se haya reducido, explore con el cliente las posibles razones de la aparición. El reconocimiento de los factores precipitantes es el primer paso para enseñar al cliente a interrumpir la escalada de ansiedad.
Animar al cliente a hablar de la experiencia traumática en condiciones no amenazantes. Ayudar al cliente a trabajar con los sentimientos de culpa relacionados con el evento traumático. Ayudar al cliente a comprender que se trata de un acontecimiento al que la mayoría de la gente habría respondido de la misma manera. Apoyar al cliente durante los recuerdos de la experiencia. La verbalización de los sentimientos en un entorno no amenazante puede ayudar al cliente a aceptar los problemas no resueltos.

Miedo ->