Plan de cuidados de enfermería – Intolerancia a la actividad

Plan de cuidados de enfermería - Intolerancia a la actividad

Utilice esta guía de plan de cuidados de enfermería para la intolerancia a la actividad para ayudarle a crear intervenciones de enfermería para este diagnóstico de enfermería.

Evaluación de enfermería

La evaluación continua es esencial para identificar los posibles problemas que pueden haber llevado a la Intolerancia a la Actividad, así como para identificar cualquier problema que pueda surgir durante los cuidados de enfermería. La supervisión de las respuestas del individuo a la actividad son puntos de referencia para realizar una evaluación relacionada con la intolerancia a la actividad:

Evaluación Justificación
Evaluar el nivel de actividad física y la movilidad del paciente.

  • Tomar el pulso en reposo, la presión arterial y las respiraciones.
  • Tenga en cuenta la frecuencia, el ritmo y la calidad del pulso.
  • Si los signos son normales, haga que el paciente realice la actividad.
  • Obtenga los signos vitales inmediatamente después de la actividad
  • Haz que el paciente descanse durante 3 minutos y luego vuelve a tomar las constantes vitales.
Proporciona información de referencia para formular los objetivos de enfermería durante la fijación de objetivos.
Interrumpa la actividad si el paciente responde con:

  • dolor en el pecho, vértigo y/o mareos
  • disminución del pulso, de la presión arterial sistémica, de la respuesta respiratoria

Reduzca la duración y la intensidad de la actividad si:

  • El pulso tarda más de 3 o 4 minutos en volver a estar dentro de los 6-7 latidos del pulso en reposo.
  • El aumento de la RR es excesivo después de la actividad.
Investigar la percepción del paciente sobre las causas de la intolerancia a la actividad. Los factores causales pueden ser temporales o permanentes, así como físicos o psicológicos. Determinar la causa puede ayudar a guiar a la enfermera durante la intervención de enfermería.
Evaluar el estado nutricional del paciente. Se necesitan reservas de energía adecuadas durante la actividad.
Observe y controle el patrón de sueño del paciente y la cantidad de sueño alcanzado en los últimos días. La privación del sueño y las dificultades durante el mismo pueden afectar al nivel de actividad del paciente, por lo que es necesario abordarlas antes de lograr una progresión exitosa de la actividad.
Determinar la rutina diaria del paciente y la medicación de venta libre. La fatiga puede limitar la capacidad del paciente para realizar la actividad necesaria. También puede ser un efecto secundario de la medicación. Preste atención al uso por parte del paciente de betabloqueantes, bloqueadores de los canales de calcio, tranquilizantes, antihistamínicos, relajantes, alcohol y sedantes.
Evaluar la necesidad de ayudas para la deambulación (por ejemplo, bastón, andador) para las AVD. Los dispositivos de asistencia mejoran la movilidad del paciente ayudándole a superar sus limitaciones.
Utilice una pulsioximetría portátil para evaluar la desaturación de oxígeno durante la actividad. Puede determinar el uso de oxígeno suplementario para ayudar a compensar la mayor demanda de oxígeno durante la actividad física.
Evaluar el estado cardiopulmonar basal del paciente (por ejemplo, frecuencia cardíaca, PA ortostática) antes de iniciar la actividad. En adultos normales, la FC no debe aumentar más de 20 a 30 latidos/min por encima del reposo con las actividades rutinarias. Los pacientes de edad avanzada son más susceptibles de sufrir caídas ortostáticas de la PA con los cambios de posición.
Observar y documentar la respuesta a la actividad. Un seguimiento estrecho servirá de guía para una progresión óptima de la actividad.
Evaluar la respuesta emocional a las limitaciones en la actividad física. La depresión por la incapacidad de realizar actividades puede ser una fuente de estrés y frustración.

Intervenciones de enfermería

A continuación se exponen las intervenciones terapéuticas de enfermería para los pacientes con intolerancia a la actividad:

Intervenciones Justificación
Establecer pautas y objetivos de actividad con el paciente y/o el SO. La motivación y la cooperación aumentan si el paciente participa en la fijación de objetivos.
Evaluar la necesidad de ayuda adicional en casa. Los esfuerzos coordinados son más significativos y eficaces para ayudar al paciente a conservar la energía.
Haga que el paciente realice la actividad más lentamente, en un tiempo más largo con más descansos o pausas, o con ayuda si es necesario. Ayuda a aumentar la tolerancia a la actividad.
Aumente gradualmente la actividad con ejercicios activos de amplitud de movimiento en la cama, pasando a estar sentado y luego de pie. La progresión gradual de la actividad evita el sobreesfuerzo.
Cuelgue las piernas del lado de la cama durante 10 a 15 minutos. Previene la hipotensión ortostática.
Abstenerse de realizar actividades o procedimientos no esenciales. Los pacientes con una tolerancia limitada a la actividad deben priorizar las tomas importantes en primer lugar.
Ayudar con las AVD evitando la dependencia del paciente. Ayudar al paciente con las AVD permite conservar la energía. Equilibrar cuidadosamente la provisión de asistencia; facilitar la resistencia progresiva mejorará en última instancia la tolerancia a la actividad y la autoestima del paciente.
Proporcione el inodoro de cabecera según lo indicado. El uso del inodoro requiere menos gasto de energía que el uso de una bacinilla o la deambulación hasta el baño.
Fomentar la actividad física en consonancia con los niveles de energía del paciente. Ayuda a promover el sentido de la autonomía a la vez que es realista en cuanto a las capacidades.
Indique al paciente que planifique las actividades para los momentos en que tenga más energía. Las actividades deben planificarse con antelación para que coincidan con el nivel máximo de energía del paciente. Si el objetivo es demasiado bajo, negocie.
Fomentar la verbalización de los sentimientos respecto a las limitaciones. Esto ayuda al paciente a sobrellevar la situación. Reconocer que vivir con intolerancia a la actividad es difícil tanto física como emocionalmente.
Progresa gradualmente la actividad del paciente con lo siguiente:

  • Ejercicios de amplitud de movimiento (ROM) en la cama, aumentando gradualmente la duración y la frecuencia (y luego la intensidad) hasta llegar a sentarse y luego a ponerse de pie.
  • Ejercicios de respiración profunda tres o más veces al día.
  • Sentarse en una silla 30 minutos tres veces al día.
  • Caminar en la habitación 1 a 2 minutos TID.
  • Caminar por el pasillo 6 metros o atravesar la casa, y luego progresar lentamente caminando fuera de la casa, ahorrando energía para el viaje de vuelta.
La duración y la frecuencia deben aumentar antes que la intensidad.
Fomentar los ejercicios activos de ROM. Anime al paciente a participar en actividades de planificación que aumenten gradualmente la resistencia. El ejercicio mantiene la fuerza muscular, la movilidad articular y la tolerancia al ejercicio. Los pacientes inactivos físicamente necesitan mejorar su capacidad funcional mediante ejercicios repetitivos durante un largo periodo de tiempo. El entrenamiento de fuerza es valioso para mejorar la resistencia de muchas AVD.
Proporcionar apoyo emocional y una actitud positiva con respecto a las capacidades. El paciente puede tener miedo al sobreesfuerzo y a los posibles daños al corazón. Una supervisión adecuada durante los primeros esfuerzos puede aumentar la confianza.
Proporcionar al paciente el equipo de adaptación necesario para completar las AVD. Unas ayudas adecuadas permitirán al paciente lograr una independencia óptima para el autocuidado y reducir el consumo de energía durante la actividad.
Enseñar al paciente y/o al SO a reconocer los signos de sobreactividad física o de sobreesfuerzo. El conocimiento promueve la concienciación para prevenir la complicación del sobreesfuerzo.
Enseñar técnicas de conservación de la energía, como:

  • Sentarse para hacer tareas
  • Cambios frecuentes de posición
  • Empujar en lugar de tirar
  • Deslizamiento en lugar de elevación
  • Trabajar a un ritmo uniforme
  • Colocación de artículos de uso frecuente al alcance de la mano
  • Descansar al menos 1 hora después de las comidas antes de iniciar una nueva actividad
  • Utilizar carros con ruedas para lavar la ropa, hacer la compra y limpiar.
  • Organizar un horario de trabajo-descanso-trabajo
Estas técnicas reducen el consumo de oxígeno, permitiendo una actividad más prolongada.
Para pacientes con insuficiencia pulmonar:
Fomentar las técnicas de respiración controlada y consciente (por ejemplo, la respiración con los labios fruncidos y la respiración diafragmática) durante el aumento de la actividad y los momentos de estrés emocional o físico.
Respiración con los labios fruncidos

  • Haga que el cliente inhale por la nariz y luego exhale lentamente a través de los labios parcialmente cerrados mientras cuenta hasta siete y hace un sonido “puuu”.

Respiración diafragmática o abdominal:

  • Haga que el paciente se siente cómodamente con las rodillas dobladas y los hombros, la cabeza y el cuello relajados.
  • Inspira lentamente por la nariz para que el estómago se mueva hacia fuera contra tu mano.
  • La mano en el pecho debe permanecer lo más quieta posible.
  • Coloque una mano en la parte superior del pecho y la otra justo debajo de la caja torácica para permitir la palpación del movimiento del diafragma durante la respiración.
  • Apriete los músculos del estómago, dejándolos caer hacia adentro durante la exhalación a través del labio fruncido.
  • La mano en la parte superior del pecho debe permanecer lo más quieta posible
Ayuda a realizar una respiración eficiente al maximizar la expansión de los pulmones.