00132 Dolor agudo

Dolor agudo
Diagnóstico Nanda: Dolor agudo
  • Código del diagnóstico: 00132
  • Diagnóstico Nanda: Dolor agudo
  • Dominio: 12
  • Clase: 1
  • Concepto: dolor

Plan de cuidados de enfermería – Dolor agudo

Definición de la etiqueta NANDA

El diagnostico nanda Dolor agudo: experiencia sensitiva y emocional desagradable ocasionada por una lesión tisular real o potencial, o descrita en tales términos (International Association for the Study of Pain); inicio súbito o lento de cualquier intensidad de leve a grave con un final anticipado o previsible, y con una duración inferior a 3 meses.

Características definitorias

  • Alteración de los procesos del pensamiento.
  • Alteración de la percepción del paso del tiempo.
  • Alteración del tono muscular (de laxitud a rigidez).
  • Atención centrada en el yo
  • Autoinforme de intensidad del dolor usando escalas estandarizadas de valoración del dolor
  • Autoinforme de las características del dolor usando un instrumento estandarizado de valoración del dolor
  • Cambio en el apetito y en la ingesta.
  • Cambio en parámetros fisiológicos
  • Conducta de distracción (gemidos, llanto, paseos, buscar a otras personas, realización de actividades).
  • Conducta de protección
    • Tocarse la zona dolorida.
    • Cambios en la postura (antiálgica) o en la marcha.
  • Conducta defensiva
    • Tocarse la zona dolorida.
    • Cambios en la postura (antiálgica) o en la marcha.
  • Conducta expresiva (llantos, suspiros, irritabilidad, agitación, estado de alerta, gemidos).
  • Desesperanza
  • Diaforesis
  • Dilatación pupilar
  • Estrechamiento del foco de atención
  • Evidencia de dolor al usar una lista de verificación estandarizada de dolor en aquellos que no se pueden comunicar verbalmente
  • Expresión facial de dolor
  • Expresión verbal y gesticular de dolor.
  • Informes de personas próximas sobre cambios en conductas de dolor/cambios de actividades
  • Postura de evitación del dolor
  • Respuesta positiva a la palpación.
  • Respuestas vegetativas autónomas al dolor (cambios en la presión arterial y en la frecuencia del pulso,  incremento o disminución del ritmo respiratorio, diaforesis, dilatación pupilar).

Factores relacionados

  • Agentes lesivos Biológicos.
  • Agentes lesivos Químicos.
  • Agentes lesivos Físicos.
  • Agentes lesivos Psicológicos.

NOC

  • Control del dolor.
  • Dolor: efectos nocivos.
  • Nivel de comodidad.
  • Nivel de dolor.

NIC

  • Manejo de la medicación.
  • Apoyo emocional.
  • Manejo del dolor.
  • Administración de analgésicos.
  • Asistencia en la analgesia controlada por el paciente.
  • Sedación consciente.

Teoría para la comprensión y el uso del diagnóstico Dolor Agudo

Véase también: Dolor crónico.

El “Dolor Agudo” nombra una situación que la International Association for the Study of Pain define como una experiencia sensitiva y emocional desagradable ocasionada por una lesión tisular real o potencial o descrita en tales términos; el inicio puede ser súbito o lento y la intensidad variable, pero es previsible que tenga un final en un período inferior a 3 meses.

(El período de 6 meses para diferenciar el dolor agudo del crónico se ha establecido arbitrariamente, ya que no existe acuerdo sobre el tiempo que debe persistir para incluirse en uno u otro grupo. Sin embargo, la mayoría de autores coinciden en considerar un dolor como agudo cuando cumple una misión de «alerta» en el organismo, remite a medida que cura la enfermedad o lesión y tiene un final previsible)

Se aconseja usar la etiqueta de “Dolor Agudo” en cualquier momento en que la persona experimente dolor y sea posible reducir la intensidad percibida de éste o aumentar la eficacia del  tratamiento médico mediante técnicas no invasivas (visualización, distracción, relajación, fitoterapia, aplicaciones de calor o frío, masajes, etc.), con independencia de que simultáneamente el dolor esté siendo tratado con fármacos o técnicas invasivas. Puesto que los factores causales propuestos por la NANDA-I no son modificables, se aconseja identificar específicamente las conductas (de la persona o del cuidador) sobre las que se puede incidir.

Se desaconseja utilizarla en los casos de dolor agudo directa y unívocamente relacionados con una lesión tisular (p. ej., el dolor tras una fractura o durante el postoperatorio inmediato) cuando constituye un problema que debe ser tratado en colaboración.

Suele estar relacionado con

  • Agentes lesivos biológicos, químicos, físicos o psicológicos.

Se manifiesta por las siguientes características

  • Comunicación verbal o codificada de dolor; observación de respuestas autónomas u otros signos indicadores de que la persona sufre dolor; trastornos del sueño, de la  atención, del apetito; centrar la atención en sí mismo; empleo de conductas de distracción.

(La ausencia de respuesta autónoma no implica que el dolor no exista, ya que, después de un cierto tiempo de sentirlo, hay un acostumbramiento fisiológico a éste.)

Valoración específica tras el diagnóstico

  • Características del dolor agudo: calidad, intensidad, inicio, duración, ritmo, periodicidad, qué lo desencadena, qué lo aumenta y qué lo alivia.
  • Grado de interferencia del dolor con las actividades cotidianas.
  • Características personales o circunstanciales que puedan influir en la percepción o expresión del dolor: nivel de conocimiento de la situación, presencia de ansiedad o temor, significado cultural o religioso.
  • Ideas sobre el uso de analgésicos, especialmente sobre el peligro de adicción a los narcóticos.
  • Forma de expresar el dolor: respuestas fisiológicas, psicológicas o conductuales.
  • Capacidad para comunicarlo.
  • Adaptación fisiológica al dolor (desaparición de la respuesta fisiológica de sudoración, cambios de la presión arterial, el pulso y la respiración, etc.).
  • Actitud de la familia frente al dolor de la persona.
  • Repercusión en la vida doméstica y en la dinámica familiar.
  • Cuando haya signos evidentes de dolor o la experiencia indique que es probable que exista, pero la persona manifieste no sentirlo, intentar determinar si hay una negación de éste y las razones para ello.
  • Experiencias anteriores de situaciones similares.
  • Medios farmacológicos y no farmacológicos usados antes y en la actualidad para combatir o aliviar el dolor; eficacia de éstos.
  • Consumo de alcohol o drogas ilegales.
  • Si el enfermo no puede o no sabe comunicarse, determinar la forma en que expresa su dolor: agitación, gemidos, protección o defensa de una zona, retraimiento, etc.
  • En los niños:
    • Expresiones físicas: tristeza, llanto, etc.
    • Movimientos corporales.
    • Alteraciones fisiológicas.
    • Cambios en las actividades diarias y comportamientos habituales.
  • Recursos personales, familiares y sociales con que cuenta.

Criterios de resultados

La persona:

  • Expresará (de forma verbal o codificada) la disminución o desaparición del dolor.
  • Identificará los factores desencadenantes, concurrentes y agravantes del dolor.
  • Explicará cómo disminuir o eliminar los factores identificados.
  • Discutirá los beneficios de mantener en todo momento un enfoque preventivo del dolor.
  • Demostrará habilidad en la aplicación de las técnicas invasivas y no invasivas adecuadas para el alivio del dolor.
  • Pactará el seguimiento del plan de cuidados hasta la próxima visita.

Cuidados enfermeros

Vida diaria

  • Determinar un sistema de medición de la intensidad del dolor: escalas numéricas (del 0 al 10), escala visual analógica (EVA), verbales (de ningún dolor al máximo dolor imaginable); para niños o personas con discapacidad mental son útiles las escalas de color (como la escala de Eland) o de caras (como la escala de Wrong y Baker).
  • Valorar regularmente la eficacia de las medidas analgésicas farmacológicas y no farmacológicas establecidas.
  • No emplear placebos a menos que se trate de una investigación y la persona haya consentido en participar en ella; su uso en cualquier otra circunstancia indica que no se cree en la existencia del dolor.
  • Diseñar conjuntamente estrategias para minimizar o eliminar las interferencias del dolor en la vida diaria; estimular a que lleve una vida lo más normal posible: trabajo, ocio, relaciones.
  • Ofrecer la posibilidad de usar medidas no farmacológicas, pero sin imponerlas; discutir los beneficios que comporta su uso (solas o junto con el tratamiento farmacológico) antes, después y, si es posible, durante las actividades dolorosas y antes de que el dolor aparezca o aumente.
  • Notificar a los restantes miembros del equipo de salud y a la familia las estrategias no farmacológicas usadas.
  • En las agudizaciones del dolor, valorar la conveniencia de inmovilizar la zona.
  • Proporcionar información exacta sobre procedimientos para reducir el estrés y facilitar el control del dolor.
  • Si toma medicación prescrita o no que puede coadyuvar al problema, aconsejar la consulta con el médico para determinar la posibilidad de suspenderla, reducirla o  cambiarla para disminuir los efectos secundarios.
  • Si hay dependencia del alcohol o drogas ilegales, aconsejar la consulta con el profesional de salud mental.
  • Fomentar la colaboración de los miembros de la familia.
  • Si se trata de un niño:
    • Permitir la presencia de los padres.
    • Reforzar que el dolor no es un castigo.
    • No creer automáticamente que porque un niño está jugando no tiene dolor.

Educación para la salud

Valorar la conveniencia de explicar o demostrar:

  • Diferencia entre los analgésicos narcóticos y no narcóticos.
  • Diferencia entre los conceptos de tolerancia, dependencia física y adicción.
  • Uso correcto de los analgésicos (narcóticos y no narcóticos).
  • Forma de reajustar las dosis de analgésicos.
  • Signos y síntomas de los efectos secundarios de los narcóticos.
  • Forma de prevenir o paliar los efectos secundarios de los narcóticos.
  • Técnicas de relajación, distracción y visualización.
  • Técnicas de aplicación terapéutica de frío y calor, estimulación cutánea, masajes, etc.

Medio ambiente terapéutico

  • – Establecer de forma clara e inequívoca que se cree en la existencia y severidad del dolor tal como la persona lo describe y que sólo ella puede determinar la duración e intensidad del dolor que está dispuesta a soportar.
  • – Fomentar la expresión del dolor y explicar que es normal sentirlo en esa situación y que es apropiado expresarlo.
  • Respetar el silencio y los deseos de soledad.
  • Si el uso de las medidas no farmacológicas fracasa en el alivio del dolor, reconocer el esfuerzo hecho y explicar que no siempre son efectivas.

Aprobado 1996 • Revisado 2013 • Nivel de evidencia 2.1


Referencias y fuentes

Referencias de esta guía de Diagnóstico de Enfermería y recursos recomendados para una mayor lectura.