Guía y listado de diagnósticos de enfermería NANDA: Todo lo que DEBES saber para SER UN EXPERTO en Diagnósticos Enfermeros

Listado y Guía Definitiva Diagnósticos Enfermeros NANDA-I

Aprende los conceptos que hay detrás de la redacción del diagnóstico de enfermería de la NANDA en este mega tutorial y la lista de diagnósticos de enfermería NANDA (ahora actualizada para la versión 2021 – 2023). Aprenda qué es un diagnóstico de enfermería, su historia y evolución, el proceso de enfermería, los diferentes tipos, sus clasificaciones y cómo escribir correctamente los diagnósticos de enfermería de la NANDA. También se incluyen en esta guía consejos sobre cómo puede formular mejores diagnósticos de enfermería y guías sobre cómo puede utilizarlos al crear sus planes de cuidados de enfermería (PCE).

¿Qué es un diagnóstico de enfermería?

Un diagnóstico de enfermería es un juicio clínico sobre la respuesta humana a las condiciones de salud/procesos vitales, o una vulnerabilidad a esa respuesta, por parte de un individuo, familia, grupo o comunidad. Un diagnóstico de enfermería, proporciona la base para la selección de las intervenciones de enfermería y así lograr los resultados de los que la enfermera es responsable. Los diagnósticos de enfermería se elaboran a partir de los datos obtenidos durante la evaluación de enfermería y permiten a los enfermeros y enfermeras desarrollar el plan de cuidados.

Objetivos del diagnóstico de enfermería

El propósito del diagnóstico de enfermería es el siguiente:

  • Ayuda a identificar las prioridades de enfermería y a orientar las intervenciones de enfermería en función de las prioridades identificadas.
  • Ayuda a formular los resultados previstos para los requisitos de garantía de calidad de terceros pagadores.
  • Los diagnósticos de enfermería ayudan a identificar la forma en que un paciente o grupo de individuos, responde a los procesos vitales y de salud reales o potenciales y a conocer sus recursos disponibles de fortalezas que pueden aprovecharse para prevenir o resolver problemas.
  • Proporciona un lenguaje común y constituye una base para la comunicación y el entendimiento entre los profesionales de enfermería y el equipo sanitario.
  • Proporciona una base de evaluación para determinar si los cuidados de enfermería fueron beneficiosos para el paciente.
  • Para los estudiantes de enfermería, los diagnósticos de enfermería son una herramienta de enseñanza eficaz para ayudar a perfeccionar sus habilidades de resolución de problemas y pensamiento crítico.

Diferenciación de los diagnósticos de enfermería, los diagnósticos médicos y los problemas de colaboración

El término diagnóstico de enfermería se asocia a tres conceptos diferentes. Puede referirse al segundo paso del “Plan de Atención de Enfermería” (PAE), el diagnóstico. Además, el diagnóstico de enfermería se aplica a la etiqueta cuando las enfermeras asignan un significado a los datos recogidos y estos son debidamente etiquetados con el diagnóstico de enfermería aprobado por la NANDA-I. Por ejemplo, durante la evaluación, la enfermera puede reconocer que el paciente se siente ansioso, temeroso y tiene dificultades para dormir. Son estos problemas los que se etiquetan con diagnósticos de enfermería: respectivamente, Ansiedad, Miedo y Alteración del Patrón de Sueño. Por último, un diagnóstico de enfermería se refiere a uno de los muchos diagnósticos del sistema de clasificación establecido y aprobado por la NANDA. En este contexto, el diagnóstico de enfermería se basa en la respuesta del paciente a la condición médica. Se denomina “diagnóstico de enfermería” porque son cuestiones que encierran una acción distinta y precisa que se asocia a lo que las enfermeras están facultadas para actuar en relación con una enfermedad o condición específica. Esto incluye todo lo que es un tipo de respuesta física, mental y espiritual. Así pues, el diagnóstico de enfermería se centra en los cuidados.

Comparación entre los Diagnóstico Enfermero, los Diagnóstico Médico y los Problemas Colaborativos
COMPARACIÓN. Diagnósticos de enfermería vs. diagnósticos médicos vs. problemas de colaboración

El diagnóstico médico, en cambio, lo realiza el médico o el profesional sanitario avanzado que se ocupa más de la enfermedad, condición médica o patológica que sólo un profesional puede tratar. Además, gracias a la experiencia y a los conocimientos técnicos, el médico se encargará de determinar la entidad clínica concreta y precisa que puede ser la posible causa de la enfermedad y, por lo tanto, proporcionará la medicación adecuada que curará la misma. Algunos ejemplos de diagnósticos médicos son la diabetes mellitus, la tuberculosis, la amputación, la hepatitis y la enfermedad renal crónica. El diagnóstico médico no suele cambiar. Los enfermeros deben seguir las órdenes del médico y llevar a cabo los tratamientos y terapias prescritos.

Los problemas de colaboración son problemas potenciales que las enfermeras gestionan utilizando intervenciones independientes y prescritas por el médico. Son problemas o condiciones que requieren intervenciones tanto médicas como de enfermería, con el aspecto de enfermería centrado en la vigilancia del estado del cliente y la prevención del desarrollo de la posible complicación.

Como se ha explicado anteriormente, ahora es más fácil distinguir el diagnóstico de enfermería del diagnóstico médico. El diagnóstico de enfermería se dirige al paciente y a su respuesta fisiológica y psicológica. El diagnóstico médico, en cambio, es particular con la enfermedad o condición médica. Su centro es la enfermedad.

NANDA Internacional (NANDA-I)

NANDA-International, antes conocida como “Asociación Norteamericana de Diagnósticos de Enfermería (NANDA)”, es la principal organización para la definición, distribución e integración de diagnósticos de enfermería estandarizados en todo el mundo.

El término diagnóstico de enfermería se mencionó por primera vez en la literatura de enfermería en la década de 1950. Dos profesoras de la Universidad de Saint Louis, Kristine Gebbie y Mary Ann Lavin, reconocieron la necesidad de identificar el papel de las enfermeras en un entorno de atención ambulatoria. En 1973, se celebró la primera conferencia nacional de la NANDA para identificar, desarrollar y clasificar formalmente los diagnósticos de enfermería. Las siguientes conferencias nacionales se celebraron en 1975, en 1980 y, a partir de entonces, cada dos años. En reconocimiento a la participación de las enfermeras de Estados Unidos y Canadá, en 1982 el grupo aceptó el nombre de Asociación Norteamericana de Diagnóstico de Enfermería (NANDA).

En 2002, la NANDA se convirtió en NANDA Internacional (NANDA-I) en respuesta a su importante crecimiento de miembros fuera de Norteamérica. El acrónimo NANDA se ha mantenido en el nombre debido a su reconocimiento.

La revisión, el perfeccionamiento y la investigación de las etiquetas de diagnóstico continúan, ya que en cada conferencia bienal se discuten etiquetas nuevas y modificadas. Las enfermeras pueden presentar diagnósticos al Comité de Revisión de Diagnósticos para su revisión. La junta de la NANDA-I da la aprobación final para incorporar el diagnóstico a la lista oficial de etiquetas. A partir de 2021, la NANDA-I ha aprobado 267 diagnósticos para uso clínico, pruebas y perfeccionamiento.

Historia y evolución del diagnóstico de enfermería

En esta sección, veremos los acontecimientos que condujeron a la evolución del diagnóstico enfermero actual:

La necesidad de que las enfermeras adquieran su estatus profesional, el creciente uso de los ordenadores en los hospitales para la documentación acreditativa y la demanda de un lenguaje estandarizado por parte de las enfermeras llevaron al desarrollo del diagnóstico enfermero.

Después de la Segunda Guerra Mundial, en Estados Unidos aumentó el número de enfermeras que regresaban del servicio militar. Estas enfermeras estaban muy capacitadas para manejar los diagnósticos médicos con los médicos. Al volver a la práctica en tiempos de paz, las enfermeras se enfrentaron al renovado dominio de los médicos y a las presiones sociales para volver a los roles femeninos tradicionalmente definidos, con un estatus reducido para hacer sitio en la fuerza de trabajo a los soldados masculinos que regresaban. Con ello, las enfermeras se sintieron cada vez más presionadas para redefinir su estatus y valor únicos.

El diagnóstico de enfermería se consideraba el enfoque que podía proporcionar el “marco de referencia a partir del cual las enfermeras podían determinar qué hacer y qué esperar” en una situación de práctica clínica.

Los diagnósticos de enfermería también pretendían definir los límites únicos de la enfermería con respecto a los diagnósticos médicos. Para la NANDA, la normalización del lenguaje de la enfermería a través de los diagnósticos de enfermería fue el primer paso para que las compañías de seguros pagaran directamente a las enfermeras por sus cuidados.

En 1953, Virginia Fry y R. Louise McManus introdujeron el término específico de la disciplina “diagnóstico de enfermería” para describir un paso necesario en el desarrollo de un plan de cuidados de enfermería.

En 1972, la Ley de Ejercicio de la Enfermería del Estado de Nueva York identificó el diagnóstico como parte del ámbito legal de la enfermería profesional. Esta ley fue el primer reconocimiento legislativo del papel independiente de la enfermería y de su función de diagnóstico.

En 1973, el desarrollo de los diagnósticos de enfermería comenzó formalmente cuando dos profesoras de la Universidad de Saint Louis, Kristine Gebbie y Mary Ann Lavin, se dieron cuenta de la necesidad de identificar las funciones de las enfermeras en los entornos de atención ambulatoria. Ese mismo año, la primera conferencia nacional para identificar los diagnósticos de enfermería fue patrocinada por la Escuela de Enfermería y Profesiones Afines de la Universidad de Saint Louis en 1973.

También en 1973, las Normas de Práctica Profesional de la Asociación Americana de Enfermería incluyeron el diagnóstico como una función de la enfermería profesional. El diagnóstico se incorporó posteriormente al componente del proceso de enfermería. El proceso de enfermería se utilizó para estandarizar y definir el concepto de los cuidados de enfermería con la esperanza de que ayudara a obtener un estatus profesional.

En 1980, la Declaración de Política Social de la Asociación Americana de Enfermeras (ANA) definió la enfermería como: “el diagnóstico y el tratamiento de la respuesta humana a los problemas de salud reales o potenciales”.

El reconocimiento internacional de las conferencias y el desarrollo del diagnóstico enfermero llegó con la Primera Conferencia Canadiense en Toronto (1977) y la Conferencia Internacional de Enfermería (1987) en Alberta, Canadá.

En 1982, el grupo de la conferencia aceptó el nombre de “North American Nursing Diagnosis Association (NANDA)” para reconocer la participación y la contribución de las enfermeras de Estados Unidos y Canadá. Ese mismo año, la recién creada NANDA utilizó los “nueve estándares de hombre unidad” del Sr. Callista Roy como principio organizativo, ya que la primera taxonomía que el diagnóstico de enfermería se enumeraba por orden alfabético, lo que se consideraba poco científico.

En 1984, la NANDA rebautizó las “normas del hombre unitario” como “normas de respuesta humana”, basándose en el trabajo de Marjorie Gordon. Actualmente, la taxonomía se denomina Taxonomía II.

En 1990, durante la 9ª conferencia de la NANDA, el grupo aprobó una definición oficial de diagnóstico de enfermería:

“Un diagnóstico de enfermería es un juicio clínico sobre las respuestas individuales, familiares o comunitarias a problemas de salud/procesos vitales reales o potenciales. El diagnóstico de enfermería proporciona la base para la selección de las intervenciones de enfermería para lograr los resultados de los que es responsable la enfermera.”

En 1997, la NANDA cambió el nombre de su revista oficial de “Nursing Diagnosis” a “Nursing Diagnosis”: Revista Internacional de Terminologías y Clasificaciones de Enfermería.

En 2002, la NANDA cambió su nombre por el de NANDA Internacional (NANDA-I) para reflejar aún más el interés mundial por el diagnóstico de enfermería. Ese mismo año se lanzó la Taxonomía II, basada en la versión revisada de los Estándares Funcionales de Salud de Gordon.

A partir de 2021, la NANDA-I ha aprobado 267 diagnósticos para uso clínico, pruebas y perfeccionamiento.

Clasificación de los diagnósticos de enfermería (Taxonomía II)

¿Cómo se enumeran, organizan o clasifican los diagnósticos de enfermería? En 2002 se adoptó la Taxonomía II, basada en el marco de evaluación de los Estándares de Salud Funcional de la Dra. Mary Joy Gordon.

La taxonomía II tiene tres niveles: dominios (13), clases (47) y diagnósticos de enfermería (267). Los diagnósticos de enfermería ya no se agrupan según las normas de Gordon, sino que se codifican según siete ejes: concepto diagnóstico, tiempo, unidad de cuidados, edad, estado de salud, descriptor y topología. Además, los diagnósticos aparecen ahora ordenados alfabéticamente por su concepto, en lugar de por la primera palabra.

Listado completo Dominios y Clases de los Diagnósticos NANDA
TAXONOMÍA II PARA LOS DIAGNÓSTICOS DE ENFERMERÍA. La Taxonomía II para los diagnósticos de enfermería contiene 13 dominios y 47 clases.
  • Dominio 1. Promoción de la salud
    • Clase 1. sensibilización sanitaria
    • Clase 2. gestión de la salud
  • Dominio 2: Nutrición
    • Clase 1. ingestión
    • Clase 2. Digestión
    • Clase 3. Absorción
    • Clase 4. metabolismo
    • Clase 5. hidratación
  • Dominio 3: Eliminación e intercambio
    • Clase 1. Función urinaria
    • Clase 2. función gastrointestinal
    • Clase 3. función tegumentaria
    • Clase 4. función respiratoria
  • Dominio 4: Actividad/Residencia
    • Clase 1. dormir/restaurar
    • Clase 2. Actividad/Ejercicio
    • Clase 3. balance energético
    • Clase 4. respuestas cardiovasculares/pulmonares
    • Clase 5. autocuidado
  • Dominio 5. Percepción/Conocimiento
    • Clase 1. atención
    • Clase 2. Orientación
    • Clase 3. sensación/percepción
    • Clase 4. cognición
    • Clase 5. comunicación
  • Dominio 6. Autopercepción
    • Clase 1. autoconcepto
    • Clase 2. Autoestima
    • Clase 3. imagen corporal
  • Dominio 7. Relación de funciones
    • Clase 1. funciones asistenciales
    • Clase 2. relaciones familiares
    • Clase 3. Rendimiento del papel
  • Dominio 8. Sexualidad
    • Clase 1. identidad sexual
    • Clase 2. función sexual
    • Clase 3. Reproducción
  • Dominio 9. Copia/tolerancia al estrés
    • Clase 1. respuestas postraumáticas
    • Clase 2. copiar las respuestas
    • Clase 3. estrés neuroconductual
  • Dominio 10. Principios de vida
    • Clase 1. valores
    • Clase 2. creencias
    • Clase 3. congruencia valor/creencia/acción
  • Dominio 11. Seguridad
    • Clase 1. Infección
    • Clase 2. lesiones físicas
    • Clase 3. violencia
    • Clase 4. riesgos medioambientales
    • Clase 5. procesos defensivos
    • Clase 6. termorregulación
  • Dominio 12. comodidad
    • Clase 1. comodidad física
    • Clase 2. confort ambiental
    • Clase 3. confort social
  • Dominio 13. Crecimiento/desarrollo
    • Clase 1. crecimiento
    • Clase 2. Desarrollo

Plan de atención de enfermería (PAE)

Pasos para la realización del Plan de Enfermería
Pasos para la realización del Plan de Enfermería

Las cinco fases del Plan de atención de enfermería son

  1. Evaluación
  2. Diagnóstico
  3. Planificación
  4. Ejecución
  5. Evaluación.

En el proceso de diagnóstico, la enfermera debe tener un pensamiento crítico. Además de comprender los diagnósticos de enfermería y sus definiciones, la enfermera fomenta el conocimiento de las características y comportamientos definitorios de los diagnósticos, los factores relacionados con los diagnósticos de enfermería seleccionados y las intervenciones adecuadas para abordar los diagnósticos.

Evaluación

¿Qué datos se recogen? La primera etapa del proceso de enfermería se llama evaluación. Cuando la enfermera se encuentra con un paciente por primera vez, debe realizar una evaluación para identificar los problemas de salud del paciente, así como su estado fisiológico, psicológico y emocional. El método más habitual para recopilar información importante es la entrevista. La exploración física, la consulta de los antecedentes médicos del paciente, la obtención de sus antecedentes familiares y la observación general también pueden servir para recopilar datos de evaluación.

Diagnóstico

¿Cuál es el problema? Una vez completada la evaluación, la segunda fase del proceso de enfermería es la que permite a la enfermera tener en cuenta toda la información recopilada y diagnosticar el estado y las necesidades médicas del paciente. El diagnóstico implica que una enfermera haga un juicio informado sobre un problema de salud potencial o real de un paciente. A veces se hace más de un diagnóstico para un mismo paciente.

Planificación

¿Cómo gestionar el problema? Cuando la enfermera, el personal médico supervisor y el paciente estén de acuerdo con el diagnóstico, la enfermera planificará un curso de tratamiento que tenga en cuenta los objetivos a corto y largo plazo. Cada problema está comprometido con un objetivo claro y medible para el resultado beneficioso esperado.

La etapa de planificación del proceso de enfermería se analiza en detalle en los Planes de Cuidados de Enfermería (PCN): Guía Final y Base de Datos.

Ejecución

Puesta en marcha del plan. La fase de implementación del proceso de enfermería es cuando la enfermera pone en marcha el plan de tratamiento. Esto suele comenzar con el personal médico que realiza las intervenciones médicas necesarias. Las intervenciones deben ser específicas para cada paciente y centrarse en resultados alcanzables. Las acciones asociadas a un plan de cuidados de enfermería incluyen la supervisión del paciente para detectar signos de cambio o mejora, el cuidado directo del paciente o la realización de tareas médicas importantes, la educación y la orientación del paciente sobre la gestión posterior de su salud, y la derivación o el contacto con el paciente para su seguimiento.

Evaluación

¿Ha funcionado el plan? Después de que se hayan llevado a cabo todas las acciones de intervención de enfermería, el equipo aprende ahora lo que funciona y lo que no, evaluando lo que se ha hecho de antemano. Los posibles resultados de los pacientes suelen explicarse bajo tres términos: el estado del paciente ha mejorado, el estado del paciente se ha estabilizado y el estado del paciente ha empeorado. En consecuencia, la evaluación es la última, pero si los objetivos no fueron suficientes, el proceso de enfermería vuelve a empezar desde el primer paso.

Tipos de diagnóstico de enfermería

Los cuatro tipos de diagnósticos de enfermería de la NANDA son

  1. Diagnóstico de enfermería centrado en el problema
  2. Diagnóstico de enfermería de riesgo
  3. Diagnóstico de enfermería de promoción de la salud y
  4. Diagnóstico de enfermería de síndrome.

Estas son las cuatro categorías de diagnósticos de enfermería que ofrece el sistema NANDA-I.

Diagnóstico de enfermería orientado al problema

Un diagnóstico centrado en el problema (también conocido como diagnóstico real) es un problema del cliente que está presente en el momento de la evaluación de enfermería. Estos diagnósticos se basan en la presencia de signos y síntomas asociados. El diagnóstico enfermero real no debe considerarse más importante que los diagnósticos de riesgo. Hay muchos casos en los que un diagnóstico de riesgo puede ser el más prioritario para un paciente.

Los diagnósticos de enfermería orientados a los problemas tienen tres componentes: (1) el diagnóstico de enfermería, (2) los factores relacionados y (3) las características definitorias. Los siguientes, son ejemplos de diagnósticos de enfermería reales:

  • Patrón respiratorio ineficaz relacionado con el dolor, evidenciado por la respiración en bolsa, informes de dolor durante la inhalación, uso de músculos accesorios para respirar
  • Ansiedad relacionada con el estrés, evidenciada por el aumento de la tensión, la aprensión y la expresión de preocupación por la próxima cirugía
  • Dolor agudo relacionado con la disminución del flujo miocárdico, evidenciado por las muecas, la expresión de dolor y el comportamiento de vigilancia.
  • Deterioro de la integridad de la piel relacionado con la presión sobre la prominencia ósea, evidenciado por el dolor, la hemorragia, el enrojecimiento y la supuración de la herida.

Diagnóstico enfermero de riesgo

El segundo tipo de diagnóstico enfermero se denomina diagnóstico enfermero de riesgo. Se trata de juicios clínicos que indican que no existe un problema, pero la presencia de factores de riesgo indica que es probable que se desarrolle un problema a menos que las enfermeras intervengan. No existen factores etiológicos (factores relacionados) para los diagnósticos de riesgo. El individuo (o grupo) tiene más probabilidades de desarrollar el problema que otros en la misma situación o en una similar debido a factores de riesgo. Por ejemplo, un cliente de edad avanzada con diabetes y vértigo tiene dificultades para caminar y se niega a pedir ayuda durante la ambulancia puede ser diagnosticado apropiadamente con Riesgo de Lesión.

Los componentes de un diagnóstico de enfermería de riesgo incluyen: (1) etiqueta de diagnóstico de riesgo, y (2) factores de riesgo. Ejemplos de diagnósticos de enfermería de riesgo son:

  • Riesgo de caídas, evidenciado por la debilidad muscular
  • Riesgo de lesiones, evidenciado por la alteración de la movilidad
  • Riesgo de infección evidenciado por la inmunosupresión

Diagnóstico de promoción de la salud

El diagnóstico de promoción de la salud (también conocido como diagnóstico de bienestar) es un juicio clínico sobre la motivación y el deseo de aumentar el bienestar. El diagnóstico de la promoción de la salud se refiere a la transición de un nivel específico de bienestar, individual, familiar o comunitario, a un nivel superior de bienestar.

Los componentes de un diagnóstico de promoción de la salud suelen incluir sólo la etiqueta del diagnóstico o una declaración de una parte. Ejemplos de diagnósticos de promoción de la salud:

  • Preparación para un mayor bienestar espiritual
  • Preparación para una copia familiar mejorada
  • Preparación para una mejor crianza de los hijos

Diagnóstico del síndrome

El diagnóstico de un síndrome es un juicio clínico sobre un conjunto de diagnósticos de problemas o riesgos de enfermería que se espera que se presenten debido a una situación o evento particular.

También se redactan como una declaración de una sola parte que sólo requiere la etiqueta de diagnóstico. Ejemplos de un diagnóstico de enfermería de síndrome son:

  • Síndrome de dolor crónico
  • Síndrome postraumático
  • Síndrome del anciano frágil

Posible diagnóstico de enfermería

Un posible diagnóstico de enfermería no es un tipo de diagnóstico como lo son la realidad, el riesgo, la promoción de la salud y el síndrome. Los posibles diagnósticos de enfermería son afirmaciones que describen un presunto problema para el que se necesitan datos adicionales para confirmar o descartar el presunto problema. Proporciona a la enfermera la capacidad de comunicar a otras enfermeras que puede haber un diagnóstico, pero que está indicada la recogida de datos adicionales para descartar o confirmar el diagnóstico.

Algunos ejemplos son

  • Posible baja autoestima crónica
  • Posible aislamiento social.

Componentes de un diagnóstico de enfermería

Un diagnóstico de enfermería suele tener tres componentes: (1) el problema y su definición, (2) la etiología, y (3) las características definitorias o los factores de riesgo (para el diagnóstico de riesgo).

BLOQUES DE CONSTRUCCIÓN DE UNA DECLARACIÓN DE DIAGNÓSTICO. Los componentes de una NDx pueden incluir: probema, etiología, factores de riesgo y características definitorias.

Problema y definición

El enunciado del problema, o etiqueta diagnóstica, describe el problema de salud del cliente o la respuesta para la que se proporciona la terapia de enfermería de la forma más concisa posible. Una etiqueta de diagnóstico suele tener dos partes: calificador y foco de diagnóstico. Los calificadores (también llamados modificadores) son palabras que se han añadido a algunas etiquetas de diagnóstico para dar un significado adicional, limitar o especificar el enunciado del diagnóstico. Quedan exentos en esta norma los diagnósticos de enfermería de una sola palabra (por ejemplo, Ansiedad, Fatiga, Náuseas) cuando su calificativo y enfoque son inherentes a un solo término.

Etiología

El componente de etiología, o factores relacionados, de una etiqueta de diagnóstico de enfermería identifica una o más causas probables del problema de salud, son las condiciones que intervienen en el desarrollo del problema, da dirección a la terapia de enfermería requerida y permite a la enfermera individualizar el cuidado del cliente. Las intervenciones de enfermería deben dirigirse a los factores etiológicos para eliminar la causa subyacente del diagnóstico de enfermería. La etiología está vinculada al planteamiento del problema con la frase “relacionado con”.

Factores de riesgo

Los factores de riesgo se utilizan en lugar de los factores etiológicos para el diagnóstico enfermero de riesgo. Los factores de riesgo son fuerzas que colocan a un individuo (o grupo) en una mayor vulnerabilidad a una condición insalubre. Los factores de riesgo se escriben a continuación de la frase “como lo demuestra” en el enunciado del diagnóstico.

Definición de las características

Las características definitorias son el conjunto de signos y síntomas que indican la presencia de una etiqueta diagnóstica concreta. En los diagnósticos de enfermería reales, las características definitorias son los signos y síntomas identificados del cliente. Para el diagnóstico de enfermería de riesgo, los signos y síntomas no están presentes, por lo que los factores que hacen al cliente más susceptible al problema forman la etiología de un diagnóstico de enfermería de riesgo. Las características definitorias se escriben a continuación de la frase “como se evidencia por” o “como se manifiesta por” en el enunciado del diagnóstico.

Proceso de diagnóstico: cómo diagnosticar

El proceso de diagnóstico consta de tres fases: (1) análisis de datos, (2) identificación de los problemas de salud del cliente, los riesgos para la salud y los puntos fuertes, y (3) formulación de declaraciones de diagnóstico.

Análisis de datos

El análisis de los datos consiste en comparar los datos de los pacientes con las normas, agrupar las indicaciones e identificar las lagunas e incoherencias.

Identificación de problemas de salud, riesgos y puntos fuertes

En este paso de toma de decisiones tras el análisis de los datos, la enfermera, junto con el cliente, identifica los problemas que apoyan los intentos de diagnóstico reales, de riesgo y posibles. Esto implica determinar si un problema es un diagnóstico de enfermería, un diagnóstico médico o un problema de colaboración. También en esta etapa es donde la enfermera y el cliente identifican los puntos fuertes, los recursos y las capacidades de afrontamiento del cliente.

Formulación de declaraciones de diagnóstico

La formulación del enunciado diagnóstico es la última etapa del proceso de diagnóstico en la que la enfermera crea los enunciados diagnósticos. El proceso se detalla a continuación.

¿Cómo escribir un diagnóstico de enfermería?

Al redactar los diagnósticos de enfermería, describa el estado de salud de un individuo y los factores que han contribuido a ese estado. No es necesario incluir todos los tipos de indicadores de diagnóstico. La redacción de los enunciados diagnósticos varía según el tipo de diagnóstico enfermero (véase más adelante).

Formato PES

Otra forma de redactar los diagnósticos de enfermería es utilizar el formato PES, que significa Problema (etiqueta diagnóstica), Etiología (factores relacionados) y Signos/síntomas (características definitorias). Utilizando el formato PES, las declaraciones de diagnóstico pueden ser de una, dos o tres partes.

Declaración de diagnóstico de enfermería de una parte

Los diagnósticos de enfermería de promoción de la salud suelen redactarse en forma de enunciados de una sola parte porque los factores relacionados son siempre los mismos: motivación para alcanzar un mayor nivel de bienestar, aunque los factores relacionados pueden utilizarse para mejorar el diagnóstico elegido. Los diagnósticos de síndrome tampoco tienen factores relacionados. Algunos ejemplos de declaraciones de diagnóstico de enfermería de una parte son:

  • Disposición a mejorar la lactancia materna
  • Preparación para la copia mejorada
  • Síndrome de trauma por violación

Declaración de diagnóstico de enfermería en dos partes

Los diagnósticos de riesgo y los posibles diagnósticos de enfermería tienen dos partes: la primera es la etiqueta diagnóstica y la segunda es la validación para un diagnóstico de enfermería de riesgo o la presencia de factores de riesgo. No es posible tener una tercera parte para el riesgo o los posibles diagnósticos porque los signos y síntomas no existen. Los ejemplos de una declaración de diagnóstico de enfermería de dos partes incluyen:

  • Riesgo de infección, evidenciado por el compromiso de las defensas del huésped
  • Riesgo de lesión evidenciado por un perfil sanguíneo anormal
  • Posible aislamiento social relacionado con una etiología desconocida

Diagnóstico de enfermería en tres partes

Un diagnóstico de enfermería real o centrado en el problema tiene tres partes: la etiqueta diagnóstica, el factor contribuyente (“relacionado con”) y los signos y síntomas (“como se evidencia por” o “como se manifiesta por”). La declaración de diagnóstico de enfermería de tres partes también se llama el formato PES que incluye el Problema, la Etiología y los Signos y Síntomas. Algunos ejemplos de declaración de diagnóstico de enfermería en tres partes son

  • Deterioro de la movilidad física relacionado con la disminución del control muscular, evidenciado por la incapacidad de controlar las extremidades inferiores.
  • Dolor agudo relacionado con la isquemia tisular, evidenciado por la afirmación de “¡Siento un fuerte dolor en el pecho!”

Variaciones en los formatos de las declaraciones básicas

Las variaciones en los formatos de las declaraciones de diagnóstico de enfermería escritas son las siguientes:

  • Utilizar “secundario a” para dividir la etiología en dos partes para que el enunciado diagnóstico sea más descriptivo y útil. Tras “secundario a” suele haber un proceso fisiopatológico o de enfermedad o un diagnóstico médico. Por ejemplo, el riesgo de disminución del gasto cardíaco relacionado con la reducción de la precarga secundaria a un infarto de miocardio.
  • Usar “factores complejos” cuando hay demasiados factores etiológicos o cuando son demasiado complejos para enunciarlos en una frase corta. Por ejemplo, la baja autoestima crónica relacionada con factores complejos.
  • Utilizar “etiología desconocida” cuando las características definitorias están presentes, pero la enfermera desconoce la causa o los factores contribuyentes. Por ejemplo, el afrontamiento ineficaz relacionado con una etiología desconocida.
  • Especifique una segunda parte de la respuesta general o etiqueta NANDA para hacerla más precisa. Por ejemplo, Deterioro de la integridad de la piel (tórax anterior derecho) relacionado con la ruptura de la superficie de la piel secundaria a una quemadura.

Planes de cuidados para los diagnósticos de enfermería

Esta sección es la lista o base de datos de ejemplos de diagnósticos de enfermería comunes de la NANDA que puede utilizar para desarrollar sus planes de cuidados de enfermería.

  • Plan de cuidados de enfermería – Intolerancia a la actividad
  • Plan de cuidados de enfermería – Dolor agudo
  • Plan de cuidados de enfermería – Ansiedad
  • Plan de cuidados de enfermería – Dolor crónico
  • Plan de cuidados de enfermería – Estreñimiento
  • Plan de cuidados de enfermería – Disminución del gasto cardíaco
  • Plan de cuidados de enfermería – Volumen de líquido deficiente
  • Plan de cuidados de enfermería – Conocimiento deficiente
  • Plan de cuidados de enfermería – Diarrea
  • Plan de cuidados de enfermería – Exceso de volumen de líquido
  • Plan de cuidados de enfermería – Fatiga
  • Plan de cuidados de enfermería – Miedo
  • Plan de cuidados de enfermería – Luto
  • Plan de cuidados de enfermería – Desesperación
  • Plan de cuidados de enfermería – Hipertermia
  • Plan de cuidados de enfermería – Hipotermia
  • Plan de cuidados de enfermería – Nutrición desequilibrada: menos de las necesidades del cuerpo
  • Plan de cuidados de enfermería – Intercambio de gases deficiente
  • Plan de cuidados de enfermería – Mala integridad del tejido (piel)
  • Plan de cuidados de enfermería – Deterioro de la eliminación urinaria
  • Plan de cuidados de enfermería – Despeje ineficaz de las vías respiratorias
  • Plan de cuidados de enfermería – Patrón de respiración ineficaz
  • Plan de cuidados de enfermería – Perfusión tisular ineficaz
  • Plan de cuidados de enfermería – Riesgo de caídas
  • Plan de cuidados de enfermería – Riesgo de mala integridad de la piel
  • Plan de cuidados de enfermería – Riesgo de infección
  • Plan de cuidados de enfermería – Riesgo de lesiones
  • Plan de cuidados de enfermería – Riesgo de niveles inestables de glucosa en sangre
  • Vea más ejemplos de planes de cuidados de enfermería aquí.

Referencias y fuentes

Referencias de esta guía de Diagnóstico de Enfermería y recursos recomendados para una mayor lectura.